MI AGAVE CONVERTIDO EN AGAVE DE CORTÉS

Alrededor de los años 1840 y 1870, el señor Miguel Cortés elabora con métodos totalmente prehispánicos, las primeras creaciones de mezcal, llevándose a cabo con la cocción de los agaves recién despencados en pequeños hornos cónicos, la molienda la hacía con un mazo, a mano limpia, con la fortaleza y la dedicación que se requiere para obtener el zumo de las piñas agaveras, la fermentación era en rocas que la naturaleza generosa proveía y la destilación en ollas de barro que aguardaban el momento exacto de la sublimación, una vez terminada la elaboración de tan preciado líquido era almacenado en garrafas de vidrio o en las llamadas Dama Juanas.

Teniendo como principal y única, tan generosa actividad, ésta se convertiría en un legado, en el precepto de una tradición, misma que es heredada a las siguientes generaciones, siendo el mezcal el medio de sustento y de trabajo honrado por la estirpe Cortés, nace, en 1970 la primera marca cobijada con todo este mandato, llamada “La Perla” que se empieza a comercializar a nivel local, donde el mezcal es utilizado para veneración, y como parte fundamental de las fiestas patronales y ceremoniales de las familias Zapotecas. En 1999 nace la segunda Marca denominada “El As del Mezcal” también comercializado a nivel local.

Ya, con el dominio, el aprendizaje y la bondad de esta vanidosa bebida y el propósito de dar a conocer y compartir nuestra cultura, en 2008 nace la marca Agave de Cortés, bebida producida sólo de agave espadín, misma que crea una apertura a la exportación a distintos países, donde el mezcal, al igual que en su natal Matatlán es tan o más apreciado, posicionándose como una bebida única en el mundo.